Por Gabriel de Lerma
Sus películas despiertan fiebre entre sus admiradores en Japón, que acuden entusiastas a ver que es lo que les ha preparado el viejo maestro, de una manera similar a lo que ocurría en Estados Unidos en la década del cincuenta con el mismisimo Walt Disney. Esta semana, cuatro títulos, incluyendo su película nominada al Globo de Oro, “Ponyo”, llegan a las tiendas, para poder disfrutar la carrera de este animador excepcional.
- Es muy raro que haya decidido venir a Estados Unidos a promocionar "Ponyo". ¿Cual es la razón?
- Fue culpa de John Lasseter. El me puso una soga al cuello y me obligó a venir. No me quedó otro remedio que decirle que si.
- Siempre dice que quiere retirarse y que esta será su última película. ¿Qué es lo que dice con respecto a "Ponyo"?
- Es que aunque diga que esta es mi última película se que nadie me va a creer. Asi que me ahorro el trámite de decirlo.
- ¿De qué manera se está preparando Ghibli para cuando de una vez por todas decida jubilarse?
- Hace rato que venimos preparándonos para eso. Todo el tiempo estamos entrenando a jovenes artistas y directores. Pero en lo que estamos todos de acuerdo es que vamos a seguir animando películas con nuestros lápices.
- ¿Por qué la insistencia en animar con lapiz cuando ya todo el mundo usa computadora?
- Por dos razones muy simples: la primera es que a mi me gusta mucho animar con lápices. La segunda es que no se como usar una computadora. Eso no quita que se puedan hacer cosas maravillosas con otro tipo de sistemas. Lo que hace Pixar con la animación por computadora es maravilloso, y para la animación stop motion ya tenemos a Nick Park en Inglaterra. No tenemos necesidad de salir a competir con ellos.
- ¿Cómo se le ocurrió la idea para "Ponyo"?
- Para crear una película, a mi me gusta arrojar una red al oceano de mi imaginación y ver que es lo que saco. Y un día, apareció en mi red un pececito que me llamó la atención y que se llamaba Ponyo. Creo que esa es la mejor descripción de como se me ocurren las ideas. Y luego, para hacer que esa idea se convierta en realidad, me pongo a pensar mucho y a dibujar storyboards. Mas tarde, convocó a los tres animadores que trabajan siempre conmigo, y aun antes de que el argumento esté completo, comenzamos a animar pequeñas partes de la película.
- ¿Cual dirías que es el mensaje de esta película?
- Que es maravilloso estar vivo. No solo la gente está viva, sino el planeta y el oceano.
- Sin embargo, todas sus películas han tenido un mensaje ecologista...
- Es que yo creo que todos tenemos que hacer un esfuerzo por tratar de defender el Medio Ambiente, aunque a esta altura ya no creo que haya mucho por hacer. Todos sabemos que el planeta está en problemas y no hace falta que otra película mas transmita ese mensaje. Pero cuando yo dibujo el mar, no me queda otro remedio que dibujarlo lleno de basura, y lamentablemente tengo que ponerle mas realismo a la basura que la que necesita el mar.
- ¿Cómo ha hecho para poder seguir mirando al mundo con ojos de niño?
- Cuando yo estaba criando a mis hijos, estaba tan ocupado con mi trabajo que no vi cada detalle de su niñez. Todavía al día de hoy me siento mal por no haber sido un mejor padre. Al menos ahora en Ghibli tenemos una escuela preescolar para los hijos de los empleados. Poder observar a esos niños es una enorme fuente de inspiración para mi. Sobre todo porque me doy cuenta que para ellos cada segundo que pasa tiene algo de interesante. Todo el tiempo estan aprendiendo cosas nuevas y nunca se quedan quietos. Supongo que ahora me doy cuenta de todas esas cosas porque me he puesto viejo. Además, cuando los observo, me acuerdo de cosas de mi propia niñez, y por eso es que puedo entenderlos ahora como no los podía entender antes.
- ¿Qué es lo que significa para usted toda la fama y el dinero que sus películas le han generado?
- Cada vez que yo termino un filme y la gente lo ve, yo me vuelvo pobre. Por lo tanto, como hace relativamente poco que se ha estrenado "Ponyo", estoy atravesando por una situación de pobreza. No tengo nada en mi interior. Por eso no me va a quedar otro remedio que sacar mi red y ver que otra idea puedo capturar para poder contar otra historia.
- ¿Por qué cree que el animé está teniendo tanto éxito en todo el mundo?
- Esa puede ser una concepción erronea. No a todo el animé le va bien en Japón. |
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En realidad la animación japonesa necesita resucitar, está en un estado bastante deplorable. En el mundo del dibujo animado en Japón se hace una buena cantidad de basura. De todos modos, al animé le va bastante mejor en Japón que a las películas con actores de carne y hueso. El cine japonés de ficción está pasando por un muy mal momento.
- ¿A qué lo atribuye?
- Supongo que eso tiene que ver con que ya no podemos ver a los japoneses como heroicos. Ninguno de los personajes en nuestras películas tiene cualidades heroicas. Los personajes no son atractivos, porque no tienen cualidades humanas destacadas.
- ¿Siente que la invasión de películas norteamericanas de dibujos animados puede estar causandole daño al animé japonés?
- No, porque por suerte no tienen tanta influencia sobre nosotros. Yo no creo que la animación tenga una influencia demasiado poderosa en ninguna sociedad.
- ¿Siente una responsabilidad para revitalizar el género siendo la voz mas fuerte surgida en el animé en los últimos años?
- No. Nosotros tenemos nuestra propia pasión y nuestros propios principios y por ellos nos guiamos. Nunca hemos tratado de copiar a nadie. Nuestra empresa, increiblemente, es la que está menos enfocada hacia el aspecto comercial. No hacemos las cosas pensando en cuanto podemos llegar a ganar. Y asi y todo, la nuestra es la empresa mas exitosa. Yo conozco a la gente que hace "Pokemon" y los otros dibujos animados que son populares en Japón, pero vivimos en mundos diferentes.
- Algo que siempre ha llamado la atención de este lado del mundo es que los personajes en las películas de animé no parezcan orientales. ¿A qué lo atribuye?
- A que creo que a través de la televisión y el cine hemos llegado a un lugar en donde todo se parece un poco. Todos los humanos se parecen en el mundo de la animación. En Japón, dibujarles ojos achinados simplemente para que tengan un toque oriental nos resultaría muy extraño tanto a los espectadores como a los que hacemos las películas.
- ¿Cuanto le han influenciado las películas de Disney?
- Las he visto, pero no han ejercido una influencia importante en mi. Los hermanos Fleischer, los creadores de "Popeye", ellos si me han influido muchísimo en mi trabajo y también otros animadores norteamericanos muy antiguos que aqui han sido olvidados por completo.
- John Lasseter siempre dice que usted es uno de sus mentores...
- Nunca me di cuenta que él fuera uno de mis aprendices. Yo lo veo mas bien como a un gran amigo. Cuando yo lo conocí él tenía poco mas de veinte años y no tenía ninguna posilibidad de hacer largometrajes de dibujos animados, algo que se debía en parte a la difícil situación en que estaba la industria del dibujo animado en Estados Unidos en ese momento. Yo conocí a varios animadores norteamericanos en ese entonces y John se destacaba porque estaba trabajando solo, con paciencia y con pasión. Cuando me enteré que "Toy Story" había sido un gran éxito, me alegré muchísimo por él porque sabía que era algo que tenía absolutamente merecido.
- ¿Qué es lo que recuerda de su trabajo en "Heidi", una serie que en su momento tuvo muchísimo éxito en la Argentina?
- Que viajé especialmente a Suiza para empaparme del mundo que teníamos que retratar. Estuve algún tiempo alli, pero no lo suficiente para poder comprender en toda su totalidad la cultura de ese país. Por eso cuando nos enteramos de que habían comprado la serie y que se iba a exhibir tanto en Europa como en el resto del mundo todos los que participamos en ella nos queríamos meter debajo de nuestros escritorios porque sabíamos que no habíamos logrado retratar cabalmente el mundo de los Alpes suizos…
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