Por Gabriel de Lerma
(de nuestros archivos)
Llega a la entrevista con una sonrisa de oreja a oreja, y no es para menos. Después de unas cuantas desilusiones en su carrera cinematográfica, la "divina" Bette Midler ha vuelto a ganar en grande. "The First Wives Club" arrasó con las boleterías alrededor del mundo cuando nadie lo esperaba, demostrando que a veces alcanza con el buen humor y que no todo lo que el público de cine busca son efectos especiales. Su siguiente película, "That Old Feeling", recibió buenas críticas en Estados Unidos pero no le fue demasiado bien en la boletería. La Midler, sin embargo, no parece preocupada. Ya hay un principio de acuerdo para una nueva película con Goldie Hawn y Diane Keaton, "Avon Ladies of the Amazon" y no faltan los rumores que prometen un pronto retorno del club de las primeras esposas.
De todos modos, Midler sabe que un éxito más o un éxito menos no hará mella en la ya brillante carrera artística de esta nativa de Hawai que este año soplará cincuenta y dos velitas. Hija de un pintor de casas que llegó a las islas que Estados Unidos posee en la Polinesia para trabajar para la marina de guerra local, Midler fue la única adolescente judía en un barrio integramente polinesio. Después de abandonar la carrera de teatro en la universidad y de trabajar en una enlatadora de ananás, Bette encontró su "metier" apareciendo en un pequeño papel en la película "Hawai", en 1966. Luego se marchó a Nueva York, donde trabajaba como empleada administrativa durante el día y bailaba en clubes nocturnos por la noche. Finalmente, consiguió un papel en la versión de Broadway de "Fiddler on the Roof", que le sirvió como catapulta para poder lanzar, cierto tiempo después, un show muy especial en el alguna vez celebre Continental Baths de Manhattan, donde combinaba canciones y comedia, generando un status de culto entre la cada vez más libre comunidad gay neoyorquina. Midler se convirtió en "The Divine Miss M.", el título de uno de sus discos y en 1973 ganó su primer premio Grammy y un Tony por su trabajo en Broadway. En 1979, Midler volvió al cine por la puerta grande, protagonizando "The Rose" y obteniendo su primera nominación al Oscar. Y aunque "For the Boys" volvió a sentarla entre las cinco candidatas a llevarse a casa una estatuilla dorada, la carrera cinematografica de Midler ha dejado mucho que desear. Sin embargo, la divina M. fue una de las pioneras en fundar su propia compañía productora, All Girl Productions, y desde allí se ha garantizado una presencia constante en las carteleras. En el terreno musical, lo suyo ha sido siempre fabuloso. "Experience the Divine", el espectáculo con el que volvió a los escenarios recientemente tras diez años de ausencia barrió con todos los records en el Radio City Music Hall de Nueva York.
- ¿En qué momento de tu vida pudiste romper tus inhibiciones?
- Yo siempre he sido bastante desinhibida frente al público. Pero en la vida cotidiana suelo ser bastante tímida. Mi esposo dice que yo soy la persona más cuadrada que ha conocido en su vida. El en cambio sí es un tipo absolutamente desinhibido.
- ¿Tu esposo te dijo cuadrada y te quedaste lo más tranquila?
- Es que es cierto. Soy muy cuadrada. Aunque parezca todo lo contrario, yo soy muy conservadora. Creo que el mundo se ha vuelto demasiado libertino. Cosas que uno nunca se hubiera imaginado ver en público se exhiben hoy en día con grandes carteles, sin ninguna clase de pudor...
- ¿Por ejemplo? ¿qué es lo que te horroriza del mundo de hoy?
- Lo mismo de siempre, la crueldad, la violencia, el libre acceso a las armas. La gente que es dejada en libertad cuando debería estar en prisión. Mucho de lo que pasa en el mundo de hoy no tiene razón de ser. Parece que la gente hubiera perdido el sentido común...
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- ¿Qué es lo que piensa Sofía de tus películas? ¿Las ha visto todas?
- Claro que no las ha visto todas. Nunca ha visto "The Rose" y pasarán algunos años hasta que pueda verla. No le gusta llorar, así que no le he mostrado "Stella". Tampoco ha visto "Outrageous Fortune". Pero si ha visto "Hocus Pocus" y las últimas que he hecho...
- ¿Entiende que la que está en la pantalla es un personaje y no su mamá?
- Claro que sí. Entiende muy bien lo que es ser actriz, porque ella también es muy buena actriz.
- ¿Le has explicado tu pasado salvaje?
- No, no lo sabe. Nunca se lo he contado.
- ¿Qué vas a hacer al respecto? Todo el mundo conoce tu relación con las drogas y el alcohol en el pasado. No pasará mucho hasta que algún amiguito le comente algo...
- No estoy de acuerdo. No siento que tenga que explicárselo. Y además mi pasado no fue ni tan salvaje ni tan enloquecido como suelen decir por ahí... además es un tema del que prefiero no hablar...
- Pero además de las drogas y el alcohol, participaste indirectamente del inicio del movimiento de liberación homosexual. ¿No es algo que te enorgullezca?
- En parte me enorgullece, pero por otro lado es algo que me mortifica. Algo que parecía tan divertido y que terminó siendo una verdadera tragedia es algo que me pone muy triste, una de las partes más tristes de mi vida. No puedo olvidarme que tanta gente que yo conocí en ese entonces se enfermó de sida y se murió. Es una de las experiencias más traumáticas que he tenido en mi vida.
- ¿Dirías que el problema fue el libertinaje que existía en esos días?
- Es obvio, ¿no? ¿o pensás que alguien caminaba disimuladamente entre la gente e iba matando uno a uno con un martillazo en la cabeza? Esa gente tenía un comportamiento absolutamente insalubre. Todos abusaban de las drogas y de la promiscuidad. Vos no lo podés entender porque no estuviste allí. Yo sí. Nadie nos advirtió sobre lo que podía pasar. Y fue terrible. De mis amigos de esa época hoy no queda nadie vivo, se murieron todos. Ni siquiera sobrevivieron los que conocí ocasionalmente, que no eran mis amigos. Te digo algo: si yo pudiera volver atrás para avisarle a esta gente que cambie su comportamiento, lo haría. Si pudiera volver atrás y borrar esta parte de mi vida, lo haría. Todo lo que hicimos en ese entonces no valió la pena... Pero era imposible saber lo que iba a pasar, nadie tenía la menor idea de la trampa mortal en la que nos estábamos metiendo... |